Sevilla es una ciudad donde los perros son parte de la vida cotidiana. Los paseos vespertinos por la ribera del Guadalquivir, las mañanas en el Parque de María Luisa y las tardes en los parques de Triana forman parte de la rutina de miles de familias sevillanas con perro.
El clima sevillano marca el ritmo del cuidado canino. Con veranos que superan los 40°C, los cuidadores profesionales conocen la importancia de adaptar horarios, elegir rutas sombreadas y garantizar la hidratación constante. En invierno y primavera, la ciudad se convierte en un paraíso para paseos largos.
Los barrios sevillanos ofrecen experiencias muy distintas para los perros. Triana, con sus calles peatonales y la cercanía al río, es ideal para paseos tranquilos. Nervión y Los Remedios cuentan con parques amplios. El casco histórico, aunque encantador, requiere cuidadores que conozcan las rutas menos transitadas.








