Gijón combina playa, campo y vida urbana en un espacio compacto y acogedor. La playa de San Lorenzo y su paseo marítimo son el punto de encuentro de familias con perros. El Parque de Isabel la Católica ofrece un entorno botánico dentro de la ciudad. La Senda del Cervigón recorre la costa con vistas que quitan el aliento.
Los barrios gijoneses tienen personalidades marcadas. Cimavilla, el casco histórico sobre el Cerro de Santa Catalina, ofrece paseos con carácter. Somió y La Arena son zonas residenciales con casas amplias y jardines. Viesques combina zona universitaria con áreas verdes junto al río Piles.
El clima asturiano, con temperaturas suaves y lluvias frecuentes, es sorprendentemente bueno para las mascotas. Sin extremos de calor y vegetación siempre verde y fresca. Los cuidadores gijoneses están preparados para cualquier tiempo.