Oviedo es el corazón de Asturias, una ciudad elegante y verde donde las mascotas son parte de la vida cotidiana. El Campo de San Francisco, con 90.000 m² de jardines históricos y pavos reales, es el núcleo de la vida canina ovetense. El Monte Naranco, con su patrimonio prerrománico, ofrece senderos de montaña a pocos minutos del centro.
Los barrios ovetenses combinan elegancia urbana con proximidad a la naturaleza. El centro histórico, con calles peatonales y esculturas, permite paseos culturales. La Corredoria y Buenavista ofrecen viviendas amplias con jardines. El Cristo y Pumarín son barrios tradicionales con parques bien equipados.
El clima asturiano, con temperaturas suaves todo el año y sin extremos, es ideal para las mascotas. Los cuidadores ovetenses están acostumbrados al orbayo y conocen las mejores horas para salir y las rutas cubiertas. La Senda del Oso, accesible desde Oviedo, es una experiencia que todo perro activo debería vivir.








