Palma de Mallorca ofrece un entorno privilegiado para vivir con perros. El clima suave durante todo el año, las calas cristalinas y una naturaleza exuberante convierten a la capital balear en un lugar ideal. El Bosque de Bellver, con sus senderos de pinar junto al castillo, es el pulmón verde de la ciudad.
Los barrios de Palma tienen personalidades muy diferentes. Santa Catalina es el barrio de moda con mercado propio y terrazas dog friendly. Portixol y Molinar conservan el encanto de pueblo pesquero junto al mar. Son Armadams y Ciudad Jardín ofrecen zonas residenciales amplias con acceso a espacios verdes.
Vivir en una isla tiene ventajas para el cuidado de perros. Los cuidadores mallorquines conocen las calas escondidas, las rutas por la Tramuntana y los mejores rincones donde los perros disfrutan del agua y la naturaleza. La comunidad local valora la vida tranquila y eso se nota en el trato cercano que recibe cada animal.