Vigo es la puerta al Atlántico y una ciudad donde la naturaleza gallega se mezcla con la vida urbana. El Parque de Castrelos, con su pazo histórico y jardines centenarios, es el epicentro del cuidado canino. La Senda Litoral ofrece 22 kilómetros de costa con vistas al océano y las Islas Cíes.
Los barrios vigueses combinan mar y montaña. Bouzas mantiene su esencia marinera con puerto pesquero y paseo costero. Teis y Coia son zonas residenciales con parques y buena comunicación. El Casco Vello ofrece calles peatonales renovadas junto al puerto.
El clima gallego, con su orballo y temperaturas suaves, es una ventaja para las mascotas. Sin estrés por calor extremo y paisajes siempre verdes. Los cuidadores vigueses están preparados para cualquier tiempo y conocen las mejores rutas para cada condición.








