Cáceres, ciudad Patrimonio de la Humanidad, combina un casco medieval espectacular con parques amplios y la dehesa extremeña a sus puertas. El Parque del Príncipe con su lago, la Ribera del Marco y los senderos entre encinas ofrecen un entorno privilegiado para los perros.
Los barrios cacereños son tranquilos y familiares. El Casco Antiguo conserva calles medievales. Mejostilla y Nuevo Cáceres son zonas residenciales modernas y amplias. San Blas tiene carácter de barrio consolidado. Residencial Universidad rodea el campus y tiene parques de proximidad.
Los cuidadores de Petme en Cáceres tienen la dehesa a un paso para pasear. La hospitalidad extremeña se refleja en el trato cercano y profesional.